Carlos Muñoz Viada (Madrid, 1967) es abogado, licenciado por la Universidad Complutense de Madrid y tiene un Máster en Dirección de Empresas por la Schiller University of Paris. Actualmente trabaja como asesor jurídico de Publicis, segundo grupo de comunicación a nivel mundial y es director de la Asesoría Jurídica de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE). Su especialidad es la propiedad intelectual.
La propiedad intelectual
Ha escrito numerosos artículos y ponencias sobre el tema y dos libros: La transmisión de la propiedad intelectual: el contrato de edición, (Economist & Iuris, 2007) y La compatibilidad entre la pensión de jubilación y la creación intelectual: los escritores, (Reus, 2024). Es un lector voraz y autor de dos novelas: El legado de los arévacos y La Escuela de Turín que se acaba de publicar este mes en la editorial Valparaíso.
Carlos y yo nos conocimos hace tiempo y, durante unos años, dimos charlas y cursos —cada uno de lo suyo— en La Plaza de Poe. Después, las obligaciones nos fueron llevando por caminos diferentes y nos hemos vuelto a encontrar para charlar en mi blog.
¿Cuándo empezaste a estudiar Derecho ya sabías que te dedicarías a la propiedad intelectual?
No, en absoluto. Es más, ni siquiera lo sabía cuando terminé la carrera de Derecho. Mi llegada a la propiedad intelectual fue una feliz casualidad y mi pasión por la lectura fue lo que acabó por convencerme de que este era el sector adecuado para ejercer mi profesión.
Proteger la creación intelectual
¿Qué parte de tu trabajo te parece más satisfactoria?
La verdad es que hay varias cosas que hacen mi trabajo muy satisfactorio, empezando por tener la oportunidad de conocer y tratar a algunos de los más grandes escritores de nuestro país. Pero de lo que más orgulloso me siento es de pensar que mi trabajo, de alguna manera, ayuda a proteger la creación intelectual.

¿Qué recursos tienen los escritores y los traductores para defenderse ante un contrato injusto? Yo misma, más de una vez he aceptado unas condiciones que, en realidad, son inaceptables, pero la editorial no deja mucho espacio para la negociación.
Muy pocos, por no decir ninguno. Autor y editor no solo no están en un mismo plano, sino que, la distancia entre uno y otro nunca había sido tan grande, de manera que, hoy en día, los contratos de edición son cada día más contratos de adhesión. O lo tomas o lo dejas, que ya habrá otro que acepte las condiciones. Por eso soy de los que está convencido que, ante esta situación, la única solución pasa por el asociacionismo y la lucha colectiva, que es lo que intentamos hacer desde la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE). El número hace la fuerza.
¿Para qué sirve la ley si no se cumple?
Tiene uno la sensación de que hay leyes, pero no se cumplen. ¿Es así? Por ejemplo, en cuanto a los tiempos para pagar a un autor o a un traductor.
Efectivamente, es así. Nuestra Ley de Propiedad Intelectual es una de las más avanzadas y que más derechos concede a los autores, pero el problema es que no establece mecanismos para la defensa de esos derechos, de manera que, hacerlos valer, resulta lento y muy gravoso, y no incentiva su aplicación.
Tú tienes dos libros publicados sobre este tema, ¿crees que es la mejor manera de difundir la información? ¿Hay otras? ¿Las redes? ¿La televisión? Mi experiencia es que llegamos al mundo editorial sin saber nada de la Ley de Propiedad Intelectual.
Desde luego no es la única y puede que tampoco sea la mejor; pero estoy de acuerdo contigo en que en esta materia es muy poco lo que se sabe, así que cualquier forma de divulgación es válida y aceptable. De hecho, no me limito a los libros, sino que también escribo artículos, doy cursos, ponencias y conferencias y estoy dispuesto a utilizar cualquier medio que me permita llegar a la gente.
¿La duración del contrato es importante? Hace poco firmé un contrato por 15 años. ¡Tendré 75 cuando caduque!
Sí, claro que es importante. Es cierto que la Ley establece un límite máximo de 15 años, que es el que casi todas las editoriales suelen pedir. Ante la situación de desigualdad a la que me he referido antes, es tremendamente difícil para el autor negociar y reducir este plazo de cesión; pero desde la Asesoría Jurídica de la Asociación Colegial de Escritores de España recomendamos intentar limitarlo a no más de ocho años.
Asociarse puede ser de gran ayuda
Algo parecido me dijo Gloria Gutiérrez, de la Agencia Balcells. ¿Qué consejo darías a un autor o a un traductor al que publican por primera vez?
Que se informe de las implicaciones jurídicas que conlleva la publicación de su obra, para lo que puede resultarles de tremenda utilidad asociarse a la Asociación Colegial de Escritores de España, desde donde podremos asesorarles sobre cualquier contrato que les propongan y sobre las implicaciones que la firma de ese contrato le acarrearán.
¿Qué os parece? ¿Sabéis algo sobre la propiedad intelectual?
La foto está tomada de la página de ACE. La del entrevistado es de su archivo personal.
Os recuerdo que si compráis un libro en Amazon desde mi web, me pagan un poquito y eso me ayuda a mantener el blog.